En comunicación estratégica, muchas de las decisiones que cambian tu carrera no estaban en el plan.Esta historia marcó la mía para siempre.
Este será el primero de una serie de artículos que publicaré durante este año. Los escribo pensando en aportar historias reales a los nuevos y jóvenes comunicadores. Ojalá les sean útiles.
Nunca olvidaré mi paso por la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (una vez SPDINO, siempre SPDINO). Corría el año 2007 y la SPDA ya era una institución sólida a nivel académico, gubernamental y científico.
Grandes profesionales como Isabel Calle Valladares, Carlos Eduardo Chirinos Arrieta, Pedro Solano, Jose Capella Vargas o Jorge Mario Caillaux Zazzali Silvana Baldovino que ya producían publicaciones de alto nivel.
Yo estaba postulando a una posición en una entidad internacional. La entrevista era en la sede de la SPDA. Toqué la puerta. Me abrieron. Y, justo en ese momento, una persona bajaba por las escaleras.
—“¿Tú eres el que hace el boletín ACC Coyuntura?” —me preguntó.
ACC Coyuntura era un boletín en HTML, que en tiempos donde Hi5 era el Facebook, distribuíamos por correo junto a varias ONG ambientalistas.
—“Sí, soy yo… pero tengo una entrevista de trabajo” —respondí. Sonrió.
—“Sube un ratito a mi oficina y conversemos un toque”.
Mientras subía, no entendía nada. No sabía quién era ese señor y estaba preocupado por llegar tarde a la entrevista del piso inferior. Entramos a su oficina.
—“Mi nombre es Manuel Pulgar-Vidal. Soy Director Ejecutivo de la SPDA y quiero crear un área de comunicaciones para generar opinión pública y visibilizar todo lo que hacemos”.
Empezamos a conversar.
Manuel me proponía empezar desde cero un proyecto con más riesgos que certezas. Sin financiamiento, no existía el concepto de “comunicador” como hoy, y mucho menos un área formal de comunicaciones.
Acepté un trabajo de medio tiempo.
Manuel siempre fue un visionario de la comunicación.
Apoyó cada uno de los primeros pasos en una época en la que ser comunicador era, básicamente, “el que hace la nota de prensa”.
Vendrían luego cosas que hoy parecen normales, pero que entonces eran innovadoras y riesgosas:
Creación de un área de generación de contenidos para Facebook.
Uso de Twitter cuando recién nacía (2009).
El proyecto SPDA ACTUALIDAD AMBIENTAL, junto al gran Thomas Joachim Müller.
Formación de voceros institucionales desde la metodología.
Desarrollo de red de periodistas ambientales.
En tiempos donde el papel, la TV y la radio eran los únicos medios masivos, el impacto de la SPDA en la opinión pública en esos años es más que un caso de estudio.
Somos muchos los agradecidos con la SPDA pues sabemos que ese paso marcó nuestras carreras para siempre.
Este es un pequeño homenaje a esa casita de Prolongación Arenales, que siempre luchó por “El Perú que Queremos”.